«Camino a Idilia» cumple 15 años y «Mañanas» se edita en vinilo. Esto fue la excusa para charlar con Pablo Coniglio y que nos cuente cómo se grabaron estos icónicos discos de Shaila y del punk argentino.

Pablo Coniglio de Shaila.
Entrevista a Pablo Coniglio de Shaila.
Se cumplen 15 años de un disco que, tanto para Shaila y también para la escena punk de argentina es muy importante: «Camino a Idilia». Pero también se acaba de editar «Mañanas» (2004) en vinilo. ¿Qué te acordás de ese disco? Y ¿Cómo era la escena punk en ese tiempo?

Primero editamos un casette que era «Sólo un día más», después editamos el de Batichica, después Progresar (2001) después El Engaño (2002) y después Mañanas (2004). En el medio hubo otro casette que se llamaba Aquellas viejas canciones.

De Mañanas me acuerdo que fue como el primer disco que tratamos de encararlo de una manera más seria o más, no quiero usar la palabra «profesional» sino organizada. Grabamos las baterías en Panda, que es un estudio emblemático de Capital Federal y lo demás en otro estudio que no me acuerdo el nombre ahora. Lo grabamos, lo mezclamos y nos fuimos de gira. Estábamos haciendo una gira que giramos por todo el pais, el conurbano y cerramos en Cemento. Y el disco lo mandamos a masterizar sin que estemos nosotros. Lo llevó el hermano de Santiago, guitarrista de Shaila, lo metió en fábrica y lo retiro, y el disco está re mal masterizado. Horrible fue, cuando lo escuché me quería morir pero no se puede modificar porque no tenemos las pistas. Hace un par de años mandamos y no sé si hay una mejora básicamente y por eso no se puede remasterizar el disco. Está tan mal masterizado, no voy a decir que lo masterizó, que no se puede corregir. Así nos pasa por ejemplo con El Engaño, que tengo las sesiones de grabaciones en super vhs.

¿A partir de cuando empezaron a grabar de forma digital?

Mañanas se grabó digital ya pero no tengo el material. Tampoco tengo el material de Camino a Idilia separado por tracks, pero bueno no hace falta. Está demasiado bien, se masterizó en Estados Unidos, se podía hacer todo en esa época. Mañanas no se pudo, por eso demoramos tanto en hacer el vinilo, porque queríamos poder meterle mano pero no se pudo, bueno quedó como quedó.

En esa época la escena punk melódica, en la cual estábamos nosotros, y hardcore era un hervidero, estaban saliendo un montón de bandas. Ya desde el 2002 estaban saliendo un montón de bandas buenas, que iban grabando y iban mejorando. Yo en esa época, 2004, empecé a producir así que estuve involucrado en algunas de esa época. Había como una intención de empezar a sonar bien. Fíjate que en ese año salen un par discos emblemáticos de la escena que es Mañanas, Cambia de Smitten y sale Las Palabras y los Ríos de Eterna Inocencia. Sale también Transparentes de Restos Fósiles y seguramente me estoy olvidando más discos. Ya todas esas bandas hacían discos que sonaban bien. Pensa que el hardcore punk es un género que nadie sabía grabar en Argentina. Entonces había mucho miedo, porque todas estas bandas cortábamos tickets y podíamos costear las grabaciones. Pero no tenía sentido ir a grabar, lo pensábamos nosotros en nuestra ignorancia, acertada o no, a un estudio medianamente establecido con un ingenio grabación bien que no entendía el género. Nadie entendía el género, hoy en día yo tengo un estudio y grabé setenta y pico de discos de los cuales no sé,treinta son de hardcore y es muy difícil de grabar bien, que suene bien la batería. Es un género muy complicado con mucha información, todo junto, todo el tiempo al palo, al límite. Y la gente que laburaba con el metal no entendía el género.

Ya después para la época de Camino a Idilia ya había más conocimientos, por decir una manera. Pero fue una época muy linda, Cemento lleno siempre, estaba buenísimo. Una época muy buena para el género en Argentina. En 2004 llenábamos todos los lugares, despedimos Mañanas en Petecos y fue récord absoluto de convocatoria, era una locura. Todos los lugares nos quedaban chicos pero para poder dar el salto es muy difícil siendo una banda independiente, salto que si había dado El otro yo pero era muy difícil. Tampoco había lugares de dos mil personas. Era pasar de mil a tres mil quinientas y no lo podíamos hacer. Las productoras no se fijaron en las bandas, yo creo que pensaban que era algo pasajero y en parte se equivocaron porque todo ese boom de muchísima convocatoria de gente duró varios años hasta el 2009, 2012. Entonces digamos que se perdieron el negocio y nosotros no accedimos a producir shows otra manera.

Rock&Reggae y otras productoras que nacieron del under que se hicieron muy grandes, no existían en ese entonces. Si vos tocabas en Cemento hablabas con Omar Chaban, que en paz descanse, pero bueno fue muy lindo porque hacíamos todo nosotros.

¿Cuál es tu canción favorita de Mañanas?

«Tratando de Encontrarla», por una cuestión propia. Me pasaba algo parecido con Bajo el agua que es que no era una canción tradicionalmente punk rock, era una canción de pop alternativo, por decirlo de una manera. Pero la banda Shaila le daba una impronta particular a la canción y la gente también. Siempre mi búsqueda en Shaila fue un poco, por lo menos por esa época, por la época de Mañanas y Camino a Idilia como compositor de la banda era lograr, más allá de tocar hardcore punk melódico, tomarlo y diversificarlo a nivel musical pero con la identidad y la impronta de esos estilos. Y no caer en hacer pop, que era lo que no queríamos hacer. Por eso me gusta Tratando de encontrarla porque tiene esa cosa nuestra, es rara y está buenísima.

Camino a Idilia

Cuando nos propusimos hacer Camino a Idilia veníamos muy bien como banda, internamente, muy organizados. Previo a Mañanas nosotros cada seis meses nos juntamos todos y planificamos seis meses de la banda. Y todo el laburo de seis meses culminaba con algo, con un disco, o un show en Cemento o con algo culminaba. Y cuando teníamos que hacer Camino a Idilia teníamos una presión porque sabíamos que teníamos que hacer un disco que este bueno. Porque Mañanas si bien es el disco icónico de Shaila, sí los comparas Camino a Idilia es mejor, tiene mejores canciones, está más redondeado, tiene menos baches. Y además en Mañanas es cuando más empiezo a componer para Shaila, yo a los chicos les pasaba uno de los temas por día, con bata, con todo.

De hecho L’amour et l’déception no iba a entrar en el disco, porque tenía esas cosas la cabeza de no caer en lugares comunes porque es un tema de hardcore punk melodico. Y con ese tema cerramos un montón de shows. Y la cantidad de canciones que quedaron afuera en ese disco, las perdí a todas en un disco rígido que se me rompió. Tenía como 15 o 20 canciones que perdí.

Yo me acuerdo entre el proceso entre Mañanas y Camino a Idilia yo acompañaba a Charly, primero amigo nuestro después devenido en manager tanto en Shaila como Los Olestar, los discos para vender los íbamos a dejar a las disquerías y era nuestro paseo. Íbamos charlando, hablando, y escuchábamos muchísimo Los Tipitos y Coti de esa época. Por eso Camino a Idilia tiene esa cosa tan canción, típica canción de fogón hecha punk rock o hardcore. Siempre escuché mucho rock nacional, pero en esa época escuchaba un montón.

Desde Progresar todas las letras son de Joaquín. Las baterías las grabamos en el estudio de Martín Carrizo, un genio Martín. Muchas baterías de esa época se grabaron en ese estudio.

Mira la entrevista completa a Pablo Coniglio de Shaila en nuestro canal de YouTube:

Co-fundador de Lick Show, Redactor Web, Community Manager, Músico, Docente y creador de contenido digital.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *